Mari Carmen Carrillo y sus alumnos estuvieron en Abril en el Aula de Naturaleza
¿Qué puedo deciros? En un "gracias" no cabe lo que quiero expresaros. ¡Son tantos los recuerdos!
Tras dos días en lo que no he hecho otra cosa que dormir y ver las fotos de nuestro viaje tengo que deciros que sois una gente extraordinaria, vamos, de esa con la que me gustaría a mí compartir el día a día de la escuela, enamorados de lo que hacéis, del lugar donde trabajáis, de la familia que habéis creado en este lugar paradisíaco. Se os nota en la manera de dirigiros a nuestros niños, a nosotros mismos, de cuidar cada detalle, en el mimo de vuestras instalaciones... ¡En tantas cosas!
Vengo encantada de haberos conocido y además puedo deciros con satisfacción que despues de treinta años que llevo trabajando en la escuela pública he aprendido muchísmo con vosotros.Volvería a repetir ahora mismo.
Me pregunto por qué es tan difícil llevar esta vida a la escuela .Establecimos una gran empatía con vosotros desde el principio. No entiendo a tanto maestro que a estas alturas de la vida no sabe enseñar riéndose con los niños, dejando que experimenten, que elaboren sus propias hipótesis sobre la vida, sobre el funcionamiento de las cosas, sobre la naturaleza, jugando con los niños, paseando con los niños, escuchando a los niños... Os mandaba una temporadita a varios de ellos para que hicierais un milagro.
Un beso muy grande a Chapi, a Pilar, con quien compartí el viaje a Granada para llevar a nuestra Eva al hospital y un gracias enorme a todo el equipo de cocina . Ya estoy echando de menos el sabor de las comidas. Para ellas también va una foto de una de sus riquímas ensaladas.De todos ellos no pude despedirme.
Gracias a todos, y en especial a Ada, por su ayuda en esa difícil recogida con la lluvia. Las circunstancias climatológicas fueron adversas en ese momento final pero con el cariño de Juanfran, Patricia, Miguel y Jose lo superamos todo sin darnos ni cuenta. Es más, estábamos fascinados.
Para remate la vida nos dio como regalo una gran nevada y una cálida acogida ( no sólo por la chimenea) en el Centro de visitantes. ¿Qué más podemos desear?
Mañana volvemos a clase. Revisaremos la experiencia e imagino que los niños-as querrán mandaros su opinión en un correo.
No sé que más deciros. Imagino, Amparo, que serás tú la que abrirás este mensaje. Transmítelo, por favor a los demás. Va también para tí todo mi cariño.Los ratitos de comidas y desayunos que hemos compartido han sido de una calidad inmensa.
Seguid siempre así, no cambiéis nunca.
Un beso y muchas gracias. Habéis sido en nuestra vida una inyección de aire puro.
Os queremos
Mari Carmen
(Profe de ningun sitio, o de cualquier sitio donde haya niños, aunque mi puesto de trabajo dicen los papeles que está en el CEIP Julio Coloma de Sevilla.)

